martes, 16 de marzo de 2021

Los records del porno. Parte 1

Hoy os vamos a hablar de un tema que se que os va a gustar a todo el mundo, no solo a la gran mayoría sino a todos los usuarios. Se trata alguno de los records relacionados con el porno. Como son muchos, hemos querido hacer dos partes. Empecemos:

La masturbación más larga

Cada año se celebra una maratón de porno subtitulado al español de ambos sexos donde miles de personas participan con una sola finalidad, intentar conseguir la masturbación más larga. En el año 2009, en la edición que se celebró en San Francisco se consiguió el record que a día de hoy sigue sin ser superado y me parece a mi que nunca más nadie lo conseguirá. La verdad que es imposible porque en aquella edición el japonés de 21 años Masanobu Sato consiguió el espectacular record de 9 horas y 58 minutos. Además utilizó artilugios que le proporcionaron su marca patrocinadora de vaginas en lata. Imaginaros estar casi 10 horas dale que te pego a la polla sin parar de cascársela. Debe de tener los codos y los brazos reventados. Y los hay que no duran ni cinco minutos.




La mujer prostituta con más años

Este es un caso con pocos datos pero los que tenemos son suficientes para imagina como es esta mujer. A día de hoy no sabemos si seguirá viva pero lo que sabemos que a sus 82 años seguía ejerciendo de prostituta. Se sabe que su apellido es Chiu y la llaman la abuela. Es una prostituta que vive en Taipéi, Taiwan. Lleva más de 40 años ejerciendo este trabajo, el más antiguo del mundo. Lo más increíble de todo es que sigue teniendo clientes a pesar de tantos años a sus espaldas. No sabemos si es porque su tarifa será muy barata respecta a las de las demás putas o porque es muy buena abriéndose de piernas.

La vagina más grande del mundo

Este es un record muy antiguo y no se a vuelto a ver una mujer con este caso. Nos referimos a la mujer con el coño más grande del mundo. Se trata de Anna Swam, una mujer que vivió entre 1846 y 1888. Era una gigante que medía 2,38 metros de estatura. En el año 1879 se casó con un hombre que medía igual que ella y tuvieron un hijo que fue el bebe más grande que jamás se halla dado a luz. Pesaba 12 kilos y medía 86 centímetros. Por desgracia el bebe no sobrevivió al parto y murió. Su cadáver fue donado al Museo de Salud de la ciudad de Cleveland donde a día de hoy sigue allí espuesto. Unos científicos se basaron en las medidas del bebe para calcular cuanto se dilató la vagina de esta mujer en el parto y fue de 15 centímetros para que saliera la cabeza del bebe que es de 48 centímetros.



La polla más grande del mundo

Este es un tema muy disputado por varios individuos. A día de hoy está en primera posición y con la polla más grande un hombre residente en Nueva York llamado Jonah Falcon. Concretamente sus medidas son 34 centímetros de largo, 16 de circunferencia y 24 en estado flácido. Increíble verdad. Hay un mito que afirmaba que el monje ruso Rasputín tenía una polla de entre 35 y 40 centímetros pero esto no se puede llegar a verificar ya que en el museo Erótico de San Petersburgo solo se conserva unos 28,5 centímetros de su polla.

También se está el actor porno Lexington Steele que tiene 35 centímetros o un africano que se dice que tiene 34.

lunes, 11 de enero de 2021

Las revistas dedicadas al sexo intentan superar la crisis

El cine, la televisión y los vídeos les están planteando una seria competencia

 Entre los, muchos negocios qué van para abajo en estos años dé vacas flacas se encuentran las revistas dedicadas al sexo, más o menos explícito, más o menos elegante, más o menos perfumado. Todas sin excepción han experimentado bajas, como si el sexo fuera uno de esos artículos de lujo de los que primero se prescinde cuándo las cosas empiezan a ir mal. ¿Lo es? Vamos a dejarlo para otra crónica, pues si nos metemos a discutirlo corremos el riesgo de no acabar ésta.

 El caso es que «Yespornplease», que en su época áurea de principios de los años setenta llegó a tirar casi siete malones de ejemplares- anda hoy por debajo de los cinco, y no se espera que suba de cuatro y medio en 1983. Su principal rival, •Penthouse», está ya en los cuatro millones. La baja se nota también en la publicidad: un uno por ciento en «Play Boy», un seis en «Penthouse».



 Y aunque los editores de uno y otro esperan, como los dueños de cualquier droguería, que la recesión acabe, la economía se recupere y, con ello, cambie su suerte, en el fondo no están muy seguros de ello. Lo confiesa Chrlstie Hefner, la linda hija de Hugh Hefner, fundador del imperio «Playboy», hoy al frente del mismo: «Aquella expansión de comienzo de los años setenta, caracterizados por una curiosidad casi infantil por todo lo sexual, se está acabando —dice esta chica morena, de treinta años, que podría perfectamente ser una «bunny» en cualquiera de los clubs que regenta— Hoy tenemos que ofrecer algo más que «piel» en nuestras publicaciones. Hemos de buscar otros tipos de entretenimiento. Y aun así, que vendamos tantos ejemplares como vendíamos es problemático».

 La competencia electrónica 

 La razón de que haya bajado el consumo de tales revistas, sin embargo, no es que haya disminuido el interés por el sexo, sino que éste se encuentre mucho más a mano. Hoy, formas de él mucho más fuertes se hallan en películas, vídeo cassettes y canales de televisión por cables especializados en la materia. Resulta incluso más barato que esos semanarios, que ya no ejercen, ni mucho menos, el monopolio en el género, e incluso empiezan a verse como «carrozas» del mismo.



 Para hacer frente a la nueva situación —idéntica para ambos—, sus empresas han adoptado, sin embargo, estrategias distintas. Los Hefner empiezan a orientar «Playboy» hacia un tipo de publicación de «estilo de vida», diversificándose con temas de actualidad, moda y electrónica. Roberg Uccione, en cambio, que llev a «Penthouse» con puño de hierro metido en guante de seda, asegura que va a seguir insistiendo en el sexo. «La curiosidad por él no disminuye —dice—. Puede que los vldecassettes la compartan con nosotros, pero eso sólo indica que el interés sigue ahí. Y seguirá mientras la nuestra siga siendo una sociedad represiva, que lo es, y mucho. A la postre, es lo que nos mantiene vivos».

 Será interesante saber qué estrategia tiene más éxito: la suave de «Playboy» o la ruda de «Penthouse». En cierto sentido, nos dirá cuál es la: atmósfera de los años ochenta.